miércoles, 13 de noviembre de 2013

Color de Invierno





Pocas veces he encontrado el Salix viminalis en los listados de plantas atractivas en invierno. Sin razón, porque por el color anaranjado de sus ramas, absolutamente inusual en el reino vegetal, se podría considerar una planta extraordinaria.
Es bastante frecuente en el paisaje agrícola porque sus ramas jóvenes, largas y flexibles, han sido tradicionalmente empleadas por los agricultores para hacer cestería, atar las viñas, etc.; bastante menos frecuente, por no decir ausente, en parques y jardines.
Deberíamos, creo yo, tenerla más en cuenta como planta ornamental. De fácil propagación y cuidado podría funcionar perfectamente como planta de jardín dando lugar a composiciones verdaderamente originales.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Protección contra los temporales

Cuando las borrascas atlánticas deciden azotar Galicia con la vehemencia con que lo ha hecho el temporal de este lunes, no queda otra que mirar el jardín desde la ventana. Ante las embestidas del agua y del viento, hombres y animales buscamos refugio y protección y esperamos pacientemente que se apacigüe la violencia del temporal. Las plantas, en cambio, capean las fuertes rachas de viento y las lluvias intensas con asombrosa tenacidad, mientras el jardinero asiste impotente a la lucha extenuante del jardín contra las inclemencias del tiempo.
Desde detrás del cristal, veo las plantas doblarse, sacudidas violentamente por las ráfagas de viento. Temo por ellas porque en esa lucha, arboles y arbustos de nuestro jardín, podrían sucumbir en cualquier momento.
No es momento de acción, sino de reflexión para el jardinero. De él depende, por así decirlo, la estructura defensiva del jardín, la constitución de una barrera vegetal capaz de disminuir los efectos de los temporales.
A la hora de planificar no debemos olvidarnos de estudiar la dirección de los vientos dominantes y emplear los arbustos apropiados para detenerlos o por lo menos atenuarlos, si es que no existen barreras de otro tipo. Hay plantas aptas para esa función. En general los arbustos densos de hoja perenne son de gran ayuda. Una barrera cortaviento no tiene porque ser un seto. Un bosquecillo o incluso una sucesión de arbustos pueden resultar aun más efectivos que un seto recortado. Tenemos que procurar que el viento pierda fuerza al pasar a través de varios arbustos antes de llegar al centro del jardín donde están las plantas más delicadas.
Recuerdo que en el jardín Menecha uno de los arbustos que se plantó con ese fin sucumbió a un vendaval, literalmente arrancado por el viento. Había cometido el error de plantar un madroño demasiado grande, con mucha rama y poca raíz. En estos casos es recomendable utilizar planta pequeña que no oponga al principio demasiada resistencia al viento y que, una vez enraizada, aguantará firmemente las embestidas. Además es recomendable, durante los primeros años, realizar recortes periódicos para fortalecer la estructura y mejorar el equilibrio entre parte epigea y raíz de los arbustos cortaviento.
Un jardín sin protección es un jardín vulnerable que puede darnos no pocos disgustos. Los temporales se viven con más tranquilidad si nuestro jardín puede contar con unos sólidos arbustos cortaviento.

jueves, 17 de octubre de 2013

Hydrangea quercifolia




Existen diversos arboles y arbustos cuya  coloración otoñal es notoria. No hay libro o articulo de revista que no los mencione. En el jardín Menecha ha encontrado su lugar un arbusto de tamaño mediano que pocas veces, a mi parecer, es citado por su espectacular follaje de otoño, siendo mas conocido por sus flores en racimos, también esplendidas.
Las hojas lobuladas de la Hydrangea quercifolia, llamada también hortensia de hojas de roble, adquieren ya en esa época unos tonos otoñales de fuertes contrastes, rojo brillante, purpura, amarillo y verde. Es una de las primeras quizás en anunciar la llegada del otoño.
Su cultivo es extremadamente fácil y apenas requiere poda.

viernes, 4 de octubre de 2013

Leucojum autumnale



Tras las primeras lluvias abundantes han hecho su aparición esas gráciles florecillas blancas, reunidas en delicadas umbelas, que responden al nombre de Leucojum autumnale. A pesar de ser diminutas, destacan, aun sin hojas, entre los tallos pajizos de las gramíneas agotadas por el verano. Es el otoño que toma el relevo.
Ayer sentado sobre estas rocas con el mar en borrasca metros abajo sentía la llegada del otoño con todos mis sentidos; en compañía del blanco resplandeciente del Lecucojum, también llamado copo de nieve, que prevalecía sobre los tonos apagados de todo lo demás.

miércoles, 2 de octubre de 2013

División de Acanto


La mayoría de las plantas herbáceas perennes da lo mejor de si durante el periodo de primavera-verano y entra en reposo en invierno. Como consecuencia, la parte aérea de la planta desaparece en invierno para volver a reaparecer en primavera.
El acanto, en cambio, se pone mustio en verano: la planta pierde vigor y las hojas ya martirizadas por lo caracoles, amarillean rápidamente. Tenemos que aprovechar ese momento para dividirlo y reducir su envergadura. El acanto es de hecho una planta muy vigorosa que tiende a expandirse año tras año.
La operación es muy fácil. Con una laya, que no es otra cosa que una pala recta y cortante, cortamos el rizoma allí donde queremos y lo extraemos de la tierra. Ese trozo de rizoma nos puede valer perfectamente para generar una nueva planta.
Tras unas semanas la planta formará nuevas hojas y estará totalmente renovada.





jueves, 26 de septiembre de 2013

Por un haz de luz


Ese año, en el mes de Febrero cambié los Aster de sitio porque me parecía que estaban en una zona del jardín con muy poco sol.
El verano trascurrió caluroso y seco y los Aster en su nuevo emplazamiento no se desarrollaron muy a gusto, manifestándose un ataque de hongos que afeó bastante su follaje. A esto hay que añadir que no me molesté en pinzarlos, una operación imprescindible para compactar su crecimiento.
Me resignaba a ver unos Aster enfermizos y desgarbados, cuando hace un par de días, después de la primera lluvia abundante en varios meses, y a través de los rayos del sol que baja al horizonte los vi con esa luz.
Y ahora creo que quizás merezca la pena darles otra oportunidad para el año que viene.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Bulbosa de Septiembre


La primera vez que vi estas vistosas flores sobre pedúnculos desprovistos de hojas me impresionaron bastante. No estaban en un vivero sino en “tierra de nadie”. Tenían toda la pinta de ser la típica planta de jardín naturalizada y caída en desuso. Una planta de jardín de la abuela, quizás. Desconocía por completo su nombre, cuando hojeando un viejo libro de flores de jardín leí la ficha de algo parecido denominado Nerine, o también podría ser Amaryllis belladonna.
Llame como se llame desde hace ya unos años ocupan un pequeño lugar en el Jardin Menecha al pie del manzano. Florecen puntualmente en el mes de Septiembre surgiendo como de la nada. Mas tarde aparecen las fuertes hojas acintadas, que crecen durante el invierno y la primavera y luego, en verano, se marchitan.
En una época en la que se presiente ya la llegada del otoño en el jardín, esa bulbosa puede ofrecernos una nota de color potente y elegante que durante unas semanas actúa como un original punto de fuerza.