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jueves, 6 de junio de 2013

Técnicas para conseguir un Jardín sostenible

Ya en un post anterior había hablado del concepto de sostenibilidad analizando el significado de la palabra sostenible y relacionándola al jardín. Me gustaría ahora decir algo mas sobre las técnicas y las operaciones que hay que emprender  para que nuestro  jardín sea sostenible.
1.      Renunciar al césped. Pocas cosas en el jardín son menos sostenibles que un césped.  En efecto el césped es un monocultivo que tiende a deteriorarse con el tiempo a no ser que se intervenga con gran cantidad de inputs o recursos: agua para mantenerlo verde, fertilizante porque devora nutrientes, herbicida porque salen hierbas por el medio que lo estropean, antimusgo porque en las zonas sombreadas es inevitable que salga el musgo. Si nos gusta la hierba podemos tener pradera natural allí donde las condiciones lo permiten.
2.      Cuidar del suelo. Es un factor esencial. El suelo es un sistema más complejo de lo que pensamos y además es biológicamente activo. Aunque no lo veamos, en el ocurren una infinidad de procesos químicos, físicos y bilógicos. No nos olvidemos que las plantas tienen sus raíces en la tierra de la cual absorben agua y nutrientes. Es importante entonces que el suelo de nuestro jardín retenga la humedad y sea rico en nutrientes. Eso se consigue incorporando regularmente materia orgánica o compost que podemos obtener a partir de los mismos restos del jardín. El suelo además va acolchado recubriéndolo con materiales orgánicos tipo corteza de pino o similares o incluso con restos de poda triturados. Eso reducirá la evapotranspiración y los cambios bruscos de temperatura. Contribuirá además, a que en la capa superficial se establezca una intensa actividad bilógica.   
3.      Elegir especies adecuadas y plantarlas en el sitio adecuado. Nos evitará un montón de problemas porque una planta situada en el sitio equivocado nunca crecerá sana. Parece obvio pero pocas veces se respeta ese criterio.
4.      Prever el desarrollo de las plantas. Es uno de los principales problemas. Con el tiempo las plantas se nos hacen demasiado grandes, se estorban entre ellas y nos quitan espacio. En estos casos hay que recurrir a intervenciones drásticas hasta incluso eliminar plantas que llevaban años en nuestro jardín. Eso representa una grave pérdida. Para que el jardín perdure intacto en el tiempo las plantas deben ser plantadas pensando desde el principio en el tamaño que alcanzan a madurez. Tendremos así un jardín para toda la vida y podremos controlar el desarrollo de nuestras plantas solo a través de las podas de rutina.
5.      Asociar las plantas según sus requerimientos. En la naturaleza cada planta ocupa un lugar, un estrato, una capa. Algunas plantas proveen sombra, otras se benefician de ella creciendo a sus pies, otras resguardan del viento y otras protegen el suelo. En el jardín hay que buscar las mismas sinergias para que cada planta se beneficie de las otras.
Estos son los principios básicos que hay que aplicar a la hora de querer realizar un jardín sostenible. Su cumplimiento nos permitirá ahorrar en recursos, mantener el jardín sin esfuerzo año tras año y beneficiar al medio ambiente.

domingo, 7 de abril de 2013

La sostenibilidad y el jardín

Imagino que habréis escuchado mil veces pronunciar la palabra sostenible. Es uno de estos términos misteriosos que reúnen mas significados y que además suena bien en cualquier contexto. Lo que es cierto es que, incluso sin saber lo que es la sostenibilidad, la palabra sostenible nos suena como algo positivo.
Pero ¿que significa exactamente sostenible? Y ¿que relación puede tener la sostenibilidad con el jardín?
Algo sostenible es algo que se puede sostener, mantener, incluso podríamos decir soportar, y por consiguiente es algo que perdura. Si extendemos el concepto de sostenibilidad al jardín, diremos, entonces, que un jardín es sostenible cuando se puede mantener, se puede soportar y perdura en el tiempo. Pero vamos por partes:

1.      mantener un jardín cuesta trabajo, dinero y en general implica un gasto de recursos (agua, abonos, materiales)
2.      todo lo que hace el ser humano, jardín incluido, ejerce una presión sobre el medio ambiente que debe soportar este impacto
3.      el jardín es algo vivo porque formado esencialmente por plantas que son seres vivos que pueden morir o perdurar

Relacionando estos términos podríamos decir lo siguiente: en nuestra constante labor por mantener en vida nuestro jardín, todo lo que nos permite minimizar, es decir reducir al mínimo, por un lado el gasto de trabajo y de recursos, y por otro lado, el impacto sobre el medio ambiente, mejora la sostenibilidad del jardín.
Si, en cambio, para mantener forzosamente en vida nuestras plantas necesitamos derrochar agua o nos hace falta recurrir al uso de productos químicos dañinos para el medio ambiente, nuestro jardín NO es sostenible.
Una buena planificación, la elección de plantas bien adaptadas a las condiciones de suelo y clima, su correcta ubicación, la fabricación de compost, la reducción de la superficie a césped son solo algunas de las distintas técnicas que hacen de nuestro jardín un espacio sostenible y lo convierten en un ecosistema estable y beneficioso para el medio ambiente.