lunes, 22 de julio de 2013

Una maravillosa desconocida

La vi por primera vez en las paredes húmedas de los edificios pétreos de Santiago. Se llama Trachelium caeruleum y es una de estas plantas que desafían las leyes del crecimiento, capaces de prosperar allí donde parece que no puede crecer nada. Sorprende por su exuberancia y por el delicado color de sus flores.

Hace años cogí unas semillas para tenerla en mi jardín. Creo que no ha sido mala elección.
La veis en estas imágenes donde con sus cabezuelas contribuye magníficamente a los tonos lila, rosa y azul de la composición. Evidentemente no soy el unico en apreciarlas porque también las mariposas se sienten muy atraídas por ellas.





Como amante de las paredes se ha buscado también un sitio a lado de la compostera.

martes, 16 de julio de 2013

El color de verano (primera parte)

Con el calor llega también el color. Las herbáceas perennes y los arbustos de flor se muestran en todo su esplendor. Mientras el césped amarillea, los macizos se pintan de color y bajo el radiante sol de verano, el jardín se convierte en una acuarela que desprende alegría.
Las Liatris blancas entre las Stipas doradas dan vida a una escena brillante.




Durante todo el día unas cuantas abejas están golosamente libando sobre ellas. Si queréis abejas en vuestro jardín la Liatris es vuestra planta.



Detrás del granado empieza la danza del rosa, azul y lila. Una composición de plantas sencillas, austeras y generosas.  





miércoles, 10 de julio de 2013

Un principio de verano tórrido

La verdad no he tenido muchas ganas de sacar fotos. En el jardín lo unico que he podido hacer ha sido estar tumbado a la sombra y tomar bebidas frías.

Esta última semana ha sido calurosísima. Hablando con datos en la mano (datos de meteo Galicia de la estación de Lira): desde el día 4 la temperatura máxima se ha mantenido por encima de los 30 grados con puntas que han superado los 35. Las temperaturas han bajado un poco pero seguirán altas. Ayer la máxima ha sido de 28 y pico. De lluvia, ni hablar. El último día de lluvia ha sido el día 21 del mes pasado. Algo muy raro en Galicia.

Como he comentado varias veces, el Jardín Menecha no dispone de sistema de riego. El riego procede nada más que de las lluvias. Ya en la primavera del año 2011, la mas seca de los últimos 50 años, el jardín había sido sometido a dura prueba. Al final todo había funcionado.

Ahora vivo con atención la reacción de las plantas a ese intenso calor. Cabe destacar que alguna planta típicamente atlántica se ha chamuscado, pero de momento, los efectos del calor no son preocupantes.

Las plantas están floreciendo abundantemente y las fragancias con el calor son más intensas, sobre todo por las noches cuando me gusta tumbarme a oscuras debajo de los frutales, al lado del Trachelospermum. Una autentica gozada. 
  

martes, 2 de julio de 2013

Una semanita en Riotorto

Para desconectar un poco he cogido una semana de vacaciones y me he ido para Riotorto. Allí se respira un aire especial. No se exactamente a que se debe, quizás al extraordinario silencio o al perfil ondulado de las colinas o a la vegetación exuberante o a las vacas y a los caballos pastando placidamente, pero en Riotorto me relajo como en pocos sitios. Y además tenía ganas de ver como estaba el jardín en esta época del año.
Lo primero que hago cuando llego en Riotorto es darme un paseo por la finca para ver como están las plantas. Esta vez no fue posible porque la hierba era más alta que yo y resultaba imposible adentrarse en el jardín sin la ayuda de una hoz o fouciño, como cariñosamente lo llaman los gallegos. No es una novedad porque esta zona debe de ser una de las áreas de Europa donde las hierbas crecen con más vigor. Pluviosidad elevada, temperaturas templadas y un suelo rico son los ingredientes perfectos para un crecimiento tan impresionante.
Bueno, no me desanimo, era lo que me esperaba. Cojo un buen fouciño y empiezo a limpiar. Los primeros años han sido difíciles para las plantas que desaparecían literalmente entre las hierbas, pero ahora las cosas van mejor porque han crecido y se defienden bien. Así que al tercer día he podido dejar o fouciño y coger la cámara. Entre otras fotos me ha gustado mucho esta:


Los acantos en todo su esplendor. Los he plantado hace dos años. Prácticamente la primera herbácea que me he atrevido a introducir, fuerte y vigorosa para poder competir con las malas hierbas. Y han competido bien. El seto de Lonicera nitida y la silueta del membrillero hacen un buen fondo para las increíbles espigas de los acantos. Se entrevé a lo lejos la copa del tilo que de aquí a unos años completará una composición de un refrescante verdor. 

Si nos cambiamos de sector y nos vamos a la zona de inspiración japonesa, las Spireas japonica son las indiscutibles protagonistas de la composición.



Han producido una masa increíble de flores que actúa como un imán para el espectador. Hace años la consideraba la típica planta  de rotonda pero su atractivo no me dejaba indiferente. Es muy versátil quedando bien en varios tipos de composición, de las clásicas a las modernas. Aquí os pongo otra composición que conseguí hace años con Spireas en un jardín de costa:


Es verdad que su protagonismo no dura mucho pero eso se soluciona si la Spirea japonica se introduce en el esquema adecuado.

Si echamos un vistazo al aspecto que tenía la misma zona del jardín en los meses de Abril-Mayo nos damos cuenta de como toda la atención estaba dirigida a las masas de Azalea y las Spireas pasaban totalmente desapercibidas.




Cuando terminen de florecer las Spireas, será el momento de la Buddleia que seguirá aportando color a esta zona del jardín. Espero poder volver a Riotorto pronto.

lunes, 1 de julio de 2013

Proyecto ganador del I concurso de embelecemento de contorno e espazos públicos e privados do Concello de Carnota

Ha ganado el concurso, el proyecto denominado “Acondicionamento do entorno da cabaceira de Lira”. Relato fotos a continuación:















Se cierra aquí la sección de entradas dedicadas al I concurso de embelecemento de contorno e espazos públicos e privados do concello de Carnota. El trabajo hecho en ese blog, las descripciones, las fotos y los artículos quedan a disposición de todos. La participación a este concurso queda solo como una anécdota.

miércoles, 19 de junio de 2013

Los errores más comunes

Tengo que ser sincero: rara vez veo jardines que me sorprendan por la armonía del conjunto. Cuando compramos una casa con finca, los espacios exteriores suelen presentarse como una extensión abierta sin nada, a diferencia de los interiores que nos vienen ya estructurados y organizados. Lo normal es que no nos preocupemos de distribuir el espacio, sino solo de sembrar césped y de plantar algún arbusto. Imaginaros una casa sin paredes donde pondríamos unos muebles aquí y allí sin criterio aparente (no estoy hablando del open concept). Y entonces no es de extrañar que la gran mayoría de los jardines particulares no tenga ni pie ni cabeza (perdonad la crudeza de esa afirmación).
Se puede objetar afirmando que no todos somos expertos jardineros, ni tampoco tenemos porque contratar a un paisajista, pero, estoy convencido de que, con un poco mas de cuidado, podemos hacer que nuestros jardines sean mas agradables y disfrutables. No voy a tratar aquí de los fundamentos del diseño de jardín, que podéis encontrar bien explicados en cualquier libro de diseño, pero os voy a decir cuales, desde mi punto de vista, son los errores más comunes que se cometen en el jardín (no es raro el caso en que concurran todos en el mismo jardín):
1.      Hacemos de nuestro jardín una colección de plantas. Lo que suele ocurrir es que año tras año compremos las plantas que mas nos gustan para plantarlas en nuestro jardín allí donde hay espacio. Nuestro jardín se convierte con los años en un revoltijo de arbustos donde lo unico que destaca son conflictos y estridencias.
2.     No pensamos en el tamaño que las plantas alcanzan a madurez. No me canso de decirlo: las plantas en vivero tienen un tamaño que muchas veces no es ni el 10% de lo que será. Un arbusto alto 30-40 cm en vivero a los 5-6 años puede medir tranquilamente 3 m y ocupar una superficie y un volumen 10 veces mayor. Por no hablar de los arboles, por ejemplo arboles frutales. He visto manzanos plantados a menos de 2 m de distancia. Esa falta de previsión nos obliga a recortes drásticos o incluso a tener que eliminar plantas de nuestro jardín porque “había crecido demasiado”. Una pena, porque los años perdidos en un jardín no se recuperan.
3.     No tenemos en cuenta los requerimientos de las plantas. Volvemos un poco al primer punto porque es consecuencia de que, en la compra de plantas, solo nos guiamos por lo que nos gusta. Entonces es común colocar plantas de sol a la sombra y plantas de sombra a pleno sol. A la hora de escoger plantas nos fijamos aun menos en el tipo de suelo (arenoso, arcilloso, etc.) de nuestra parcela; algunas veces no hay ni siquiera la suficiente profundidad de suelo.
4.     Tendemos a marcar el perímetro de la finca con setos rígidos. Esa práctica crea en la mayoría de los casos un efecto verdaderamente desagradable, aun más cuando el jardín por su tipología debe de ser integrado en el entorno (por ejemplo un jardín de campo).
5.     Hacemos un uso casi exclusivo de plantas anuales. Creo que la planta anual o de temporada es la que mas se vende en los viveros. Es verdad, son bonitas, están en flor, son llamativas, pero, haciendo un paralelismo: una casa no se amuebla con una bonita lámpara. Las plantas anuales pueden servir para complementar, pero no hacen el jardín.
6.     Pretendemos resultados rápidos. Quizás ese asunto se merezca un post a parte. Nos hemos acostumbrado a tenerlo todo listo desde el primer momento, a comprar productos instantáneos, llaves en mano. En cambio los jardines, por su naturaleza, tardan en dar resultados porque llevan intrínseco el factor crecimiento. De allí la tendencia de convertir el jardín en un Belén para compensar las faltas del principio. Yo recomiendo paciencia y discreción. En estos casos las semillas de anuales pueden ser muy útiles.

miércoles, 12 de junio de 2013

La primavera se esfuma

Se nos está acabando la primavera y, hasta ahora, en pocas ocasiones, el jardín y nosotros hemos podido disfrutar del sol. Días grises y mucha lluvia nos han acompañado casi sin interrupción en este año climatológicamente tan inclemente.
Los macizos evolucionan  tímidamente  y apenas se atreven a hacer alarde de color.
En el macizo de las Lavandas, las kniphofias están dando lo que pueden. Son cuatro plantas y tres de ellas están floreciendo. No está mal, si se considera que las he obtenido este año por división de dos plantas en mal estado. Desde un punto de vista estético crean cierto efecto de énfasis, con sus espigas de colores tan vivaces, que no me disgusta. Casi seguramente las mantendré para el próximo año.



Pero del macizo me está agradando mucho este detalle: los Carex componen un fondo perfecto para los tonos fuertes de las Achilleas y de las Lavandas.

Hay una bonita perspectiva que atraviesa el macizo de las lavandas y kniphofias, salta la zona de grava y llega  hasta el pequeño macizo del Aeonium, apoyándose finalmente sobre la pared de piedra. La mirada se mueve rítmicamente del amarillo de las kniphofias al de los Iris y al de las Coreopsis.



Nos cambiamos de zona, vamos al macizo de las Stipas. Son ellas de momento las protagonistas absolutas con su maravilloso follaje pajizo bronceado. De momento solo las florecillas de las Rutas le hacen de contrapunto.


Confiaba con que las dos grandes matas de Liatris blanca se hicieran ver en el fondo del macizo, pero estos últimos días han sido más propios del otoño que de la primavera. Las espigas incipientes han frenado su ímpetu esperando días mejores. No querrán faltar a la cita con las abejas ya que a las abejas tampoco les gusta mucho pasear con lluvia.
Para los tintes fuerte de Crocosmias y Solidagos habrá que esperar hasta el pleno verano, que parece estar a años luces de esta primavera. La vivacidad de sus grandes masas de flores quedaría apagada bajo estos cielos plúmbeos.

.... (continua)